jueves, 15 de febrero de 2018

TREPIDEZ


De trépido sale trepidez


     En el DLE hallamos los vocablos trepidación, trepidante, trepidar y trépido; pero no trepidez, que tiene algo de uso.

     Es sustantivo que se oía ya en la época clásica, por lo que debe considerarse castizo.

     Hallamos varios ejemplos en la obra de Sebastián Ventura de Vergara Salcedo Ideas de Apolo y dignas tareas del ocio cortesano [1663]:

     «Cese la trepidez, que vuestro pulso,/ si es desigual, influjo es de la estrella» (página 8 vuelta).

     «Su trepidez suspende, asegurado,/ poniéndose de Nuño a la presencia» (página 213).

     «Con reverente trepidez intenta/ ver del tronco feliz la urna sagrada» (página 223).
 

     Otro ejemplo lo leemos en Armas contra la fortuna [1698], de Antonio Pérez Ramírez:

     «Si las ocupaciones de la vida las destinara el obrero al captar de la humana alabanza, fuera más acertado el esconderse; mas, si es para que las obras sean lucernas a la ceguedad, se ha de desenvolver el varón de las trepideces que le intenta la envidia…» (página 106).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 15 de febrero de 2018).

 

 

 

lunes, 12 de febrero de 2018

ADORNAMENTAR


Adornamentar se usa algo en América por adornar. No es barbarismo.


     El verbo adornamentar no está en el DLE, aunque se oye algo en América. Significa lo mismo que adornar.

     Tuvo uso en la época clásica. Así, hallamos varios ejemplos en la obra de fray Gaspar Roig y Jalpí Resumen historial de las grandezas y antigüedades de la ciudad de Gerona [1678]:

     <<… de tal suerte se ha aumentado que, sin duda alguna, de lo que a esta le sobra se podría adornamentar copiosamente otra catedral…>> (página 216).

     <<… de suerte que, siendo la más rica y más bien adornamentada que había desde Roma hasta los fines de España, quedó la más pobre, desamparada y destruida, así de clero como de ornamentos, de cuantas había entonces en la cristiandad>> (página 241).

     <<Y, aunque la parroquia es tan pequeña como se ha dicho, está la iglesia ricamente adornamentada, sin que falte cosa alguna de lo necesario al culto divino y celebración de los divinos oficios…>> (página 346).

     <<Su iglesia o capilla está edificada bajo la invocación de Nuestra Señora de Esperanza, y el altar es consagrado y está suficientemente adornamentado de todo lo necesario…>> (página 384).

     <<Está ricamente adornamentada de capas, casullas, dalmáticas, frontales de brocado, terciopelo, espolín, raso, damasco, tafetán y otros cortes…>> (página 391).

     <<La sacristía está riquísimamente adornamentada de ropas, plata y todo lo demás necesario para la ostentosísima celebración de los divinos oficios>> (página 495).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 12 de febrero de 2018).
 
 



 

jueves, 8 de febrero de 2018

NUGACIDAD


Nugacidad no es anglicismo.



     El sustantivo nugacidad procede del latín. Significa ‘inclinación a decir niñerías, simplezas y frioleras’ y, en general, ‘disparate’.

     Algunos atribuyen su uso al inglés nugacity, pero yerran, pues el vocablo se oye desde la época clásica:

     <<… porque el aojo de una nugacidad falaz obscurece y desluce lo bueno que se mira a más buena luz…>> (Vicente Belmont, Oración fúnebre en las exequias de Fr. Manuel de Guerra y Ribera [1692], página 24).

     <<… los segundos, como todo lo ignoran, ni el tiempo de parlar ni el de callar conocen; y, cuando algo dicen, antes es nugacidad que ocasión…>> (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 364).

     Algunos lexicógrafos del siglo XIX (Domínguez y Zerolo) y del siglo XX (Rodríguez Navas) incluyeron el vocablo en sus diccionarios.



                                                                                      Fuentes


     Definiciona.com (fecha de consulta y enlace: 8 de febrero de 2018).
 
     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

     NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: la misma).



 
 
 

viernes, 2 de febrero de 2018

MACULACIÓN


Maculación, mácula.


      El sustantivo maculación (‘acción o efecto de macular o manchar’) no está en el DLE, aunque se oye a veces.
 
     Es vocablo que procede de la época clásica. Así, lo hallamos en la obra El ente dilucidado [1676], de Antonio de Fuentelapeña:

     <<De todo lo dicho se saca que una doncella puede concebir, sin culpa, sin perder la estrechez nativa y sin menoscabo de la virginidad y pureza formal; pero no sin pérdida de la virginidad material o doncellez, pues, como veremos en la duda 20, esta se pierde, aunque no intervenga culpa, solo con la maculación que de el cuerpo le proviene de la materia prolífica de el agente extrínseco o generante>> (página 122, columna 2).

     La segunda edición de esta obra [1677] mantiene el texto —y el vocablo maculación—, aunque corrige una errata que había:

     <<… solo con la maculación que a el cuerpo le proviene de la materia prolífica del agente extrínseco o generante>> (página 113, columna 2).
 

     Ramón Joaquín Domínguez, lexicógrafo del siglo XIX, recogió maculación en su diccionario.



                                                                             Fuentes

     Definiciona.com y NTLLE (fecha de consulta: 2 de febrero de 2018).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

 

 

miércoles, 24 de enero de 2018

NUPCIARSE



Nupciarse es casarse.


     Nupciarse (‘casarse’) no está en el DLE, aunque se usa desde la época clásica.

     Acredita su casticidad el CORDE de la Academia con dos citas de la obra de Francisco Bernardo de Quirós Aventuras de don Fruela [1656]:

     <<… venéreos pulsan afectos,/ libidinoso estoy tanto/ que se yelan los pulmones/ y es un Etna el pelicráneo./ ¡Hoy me nupcio o concubino!>>.

     <<Y, así, porque soy casado/ dos veces y vivas tengo/ mis mujeres, hoy me nupcio/ con su alteza, muy contento>>.

     En la Red hallamos esta otra cita antigua:

     <<Por lo cual, está ordenado a los rectores, por constitución provincial, que cada cual tenga cinco libros, como son de baptizados, confirmados, confesados, nupciados y muertos>> (Constituciones sinodales del obispado de Urgel para los párrocos y clérigos [1632], página 182).


                                                                                Fuentes

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 24 de enero de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





lunes, 15 de enero de 2018

REJUVENTUD


Rejuventud, rejuvenecimiento, renovación.


     El sustantivo rejuventud (‘rejuvenecimiento, renovación’) falta en el DLE, aunque acreditan su casticidad los escritores de la época clásica:
 
     <<… en la caduquez repetida de los otoños, sino en la rejuventud de las primaveras…>> (Hortensio Félix Paravicino, Oraciones evangélicas y panegíricos funerales [1641], página 159 vuelta, columna 2. En la edición de 1695 hallamos la voz en la página 326, columna 1).

     <<Pintaron los egipcios la renovación o la rejuventud del año en el círculo de una culebra que con la boca hace prisión o engace de la extremidad del cuerpo —que representa el fin o el acabamiento—, mordiéndola, como impaciente de no ser émula de la eternidad>> (Antonio González de Rosende, Panegírico real en el nacimiento del príncipe de las Españas [1658], página 48).
 

     Es vocablo que todavía hoy tiene algo de uso.



       Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 15 de enero de 2018).
 
 
 
 
 

martes, 9 de enero de 2018

DUENDINO


Duendino es el adjetivo de duende.


     Duendino, aunque no se halla en el DLE, es el adjetivo que corresponde al sustantivo duende.

     Acredita la casticidad de dicha voz el escritor clásico Antonio de Fuentelapeña, quien la usa varias veces en su obra El ente dilucidado [1676]:

     <<Y  que dicha forma duendina  no se produzga por generación de vivientes  se prueba así…>> (página 160, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 139, columna 1).

     <<… vemos que de la potencia de la materia prima, que lo fue de vapor, se educe la forma duendina…>> (página 413, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 371, columna 1).

     <<… la causa formal de los duendes, trasgos o fantasmas es la forma duendina. Pruébase porque la causa formal de una cosa es aquella con la cual se compone y perfecciona últimamente un compuesto; vemos que esto lo hace la forma duendina…>> (página 416, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 374, columna 1).

     <<… la causa formal de el duende no puede ser otra que la forma duendina…>> (página 416, columna 1; en la edición de 1677 está en la página 374, columna 2).


     Hoy todavía se usa.


 
     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 9 de enero de 2018).





viernes, 5 de enero de 2018

DETERIORIDAD


Deterioridad o deterioro


     En el DLE hallamos los sustantivos deterioro y deterioración, pero no deterioridad, que tiene cierto uso.

     Es vocablo castizo, como prueban las siguientes citas de escritores de la época clásica:

     <<… el agua verdaderamente buena es sutil, delicada y ligera; la cual, con el cocimiento, pierde las sutiles y delicadas partes, resolviéndose por la evaporación; por lo cual, queda después del cocimiento con alguna deterioridad, aunque no se hace más gruesa…>> (Juan Sorapán de Rieros, Medicina española contenida en proverbios vulgares de nuestra lengua [1616], página 289).

     <<… procura saber de su hacienda el estado: la deterioridad o conservación; las causas de que proceden…>> (Diego Enríquez de Villegas, El príncipe en la idea [1656], página 214).

     <<… el que en la cuotidiana confesión de solos veniales o mortales ya perdonados puedan, per accidens y ab extrínseco, ocurrir causas y motivos que no solo no ayuden a que se consiga el fruto de la confesión, sino que induzgan manifiesta deterioridad en el sujeto…>> (Juan de Vega, Respuesta apologética, moral y escolástica acerca del frecuente uso de la confesión sacramental [1659], página 257).

     Por su parte, la Academia no desconoce el vocablo ni su casticidad, ya que en el CORDE recoge una cita de El discreto [1646], de Baltasar Gracián:

     <<Pero ¿qué desigualdad más monstruosa que la de Nerón? No se venció a sí mismo, sino que se rindió. Algunos, a sí mismos buenos, se compiten mejores, que es gran victoria de la perfección; pero otros no son vencedores de sí, sino vencidos, rindiéndose a la deterioridad>>.


                                                                            Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 5 de enero de 2018].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).






domingo, 31 de diciembre de 2017

PROPAGAMIENTO


Propagamiento o propagación


     El vocablo propagamiento, sinónimo de propagación, no está en el DLE, aunque se usa desde la época clásica, como acredita la siguiente cita del CORDE de la Academia:

     <<Y, cuando por aquí le parecía que no lo había asegurado, con mil amenazas de que iría siguiéndome con vida, hacienda, salud y persona hasta la más remota tierra y al más incógnito mar hasta tomar de mí —ya que no podía el propagamiento y afectuosa deuda que a su gran voluntad y amor debía— la venganza a que la rabia della por esto convertida hasta que ya que no bastase al deseo, hasta que no hallase vestigios en que tomalla de mí…>> (Vida de Miguel de Castro, [1612]).

     Y en la Red hallamos esta otra cita antigua:

     <<Con todo, al fin, hizo su acabamiento,/ el cuerpo a la tierra —de quien era— dando,/ y el ánima al cielo, a Dios, enviando/ —a quien plega dar consigo aposento—:/ que, así, será bueno su propagamiento,/ su fama, su gloria, su inmortalidad…>> (Epicedio de Valerio Francisco Romero en la muerte del maestro Hernán Núñez, publicado como apéndice de la obra Refranes o proverbios en romance, de Hernán Núñez de Guzmán [1555], página 134, columna 2. En la edición de 1578 el vocablo está en la página 470).



                                                                       Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. http://www.rae.es [Fecha de la consulta: 31 de diciembre de 2017].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).