sábado, 9 de diciembre de 2017

DOLOSIDAD


Dolosidad es voz castiza.


     En el DLE hallamos los vocablos dolo, doloso y dolosamente. No está dolosidad, aunque se usa desde la época clásica:

     <<… si nuestros primeros padres y, consiguientemente, todo el linaje humano se perdió por astucia y dolosidad de Satanás, en otro árbol halló su total remedio…>> (Juan de Villaseñor, Tratado de las excelencias de la Religión de Predicadores en España [1677], página 329, columna 2).

     <<Para con los superiores o iguales tienen el aguijón oculto, dañan con fraude y engaño, porque, si no lo ocultaran, fácilmente fueran comprehendidos y les durara poco el hacer mal. En el herir con dolosidad oculta son semejantes a las abejas y avispas, que tienen su aguijoncillo escondido…>> (Juan Martínez de Llamo, Sermones para los miércoles viernes y domingos de Cuaresma; con Semana Santa, para todos los días della [1679], página 162).

     <<Que conseguir las alabanzas de los proprios puede inducir sospecha el amor, la lealtad y vasallaje; pero lograr la de los ajenos arguye evidencia sin escrúpulo la más leve contingencia de dolosidad>> (Francisco del rincón, Censura de la obra Epítome de la vida y hechos de don Sebastián XVI, rey de Portugal [1692], de Juan de Baena Parada).


     Sí incluyeron la voz dolosidad algunos lexicógrafos en sus diccionarios particulares: Terreros y Pando [1786] y Gaspar y Roig [1853].


                                                                       Fuentes:

     Diccionario y NTLLE de la RAE (fecha de consulta y enlace: 9 de diciembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).



lunes, 4 de diciembre de 2017

CONGOLANO



Congoleño o congolano.



     El adjetivo congolano (‘congoleño’) no se halla en el DLE, pero tiene algo de uso.

      Acredita su casticidad el siguiente texto de la época clásica:

      <<El país de Congo, dividido en muchos reinos, tendrá de largo 300 leguas y de ancho 260. El calor es insufrible cuando no hay nubes, pero muchas veces se templa por los vientos nordestes y lluvias que caen. Hay minas de oro y plata, pero no de hierro —que, por tanto, es muy estimado—. Los demás reinos contenidos en el de Congo se pondrán en la tabla. La capital del de Congo en particular era Banza. Hoy los portugueses la llaman S. Salvador sobre el río Lelunda, donde viven los congolanos y portugueses, cada uno en su barrio separado>> (Francisco de Aefferden, El atlas abreviado [1696], página 106; página 114 de edición de 1697; página 92 de la edición de 1709; página 121 de la edición de 1711; página 92 de la edición de 1725).



     Citas sacadas de libros de dominio público del fondo antiguo de la Universidad de Sevilla, de la BDH y GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 4 de diciembre de 2017).



 

martes, 28 de noviembre de 2017

VICTIMAL


Victimal: lo que pertenece o toca a la víctima.


     El adjetivo victimal tiene cierto uso —sobre todo, en América— para designar lo perteneciente o relativo a las víctimas.

      No se halla en el DLE, pero debe considerarse vocablo español: su formación es correcta, ya que sale de añadir al sustantivo víctima el sufijo –al, a imagen y semejanza de ideal, lacrimal, material, medicinal, orbital, pericial, semanal, vertebral, visceral

      Por otra parte, se empleó algo en la época clásica, como lo acredita la siguiente cita:

      <<De indefensos animales,/ que simples ovejas son,/ se consagra la oblación/ en oficios victimales./ Aquí sacrificios tales/ se purifican primero/ para votarse al cordero/ que hoy persiguen los mortales>> (Francisco Durán Vivas, Grandezas divinas [1643], página 206, columna 1).



     Texto sacado de un libro de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 28 de noviembre de 2017).




miércoles, 22 de noviembre de 2017

PITAGOREO

Pitagoreo o pitagórico

     En el DLE siempre ha estado el adjetivo pitagórico (con que se designa al seguidor del filósofo Pitágoras de Samos y lo perteneciente o relativo a su escuela), pero falta pitagoreo, que significa lo mismo.
  
     Pitagoreo fue muy usado por los escritores clásicos españoles —y todavía se oye hoy—. La Academia no lo desconoce, pues en su fichero incluye algunos ejemplos, como este:
  
     <<Si adoras las sagradas amistades,/ ¿a quién este refugio no consuela?/ Mas no es sagrado libre de impiedades./ Por este crimen a la sabia escuela/ de los pitagoreos, siempre amigos,/ la ignorancia de pérfidos asuela>> (Gómez de Tejada, León prodigioso [1636]).

  
Pitagoreo o pitagórico


     En los libros antiguos que están en la Red hallamos más citas:
  
     <<Muchas cosas —dice Arquitas, filósofo pitagoreo— se requieren para ser uno o llamarse prudente>> (Miguel de Medina, Ejercicio de la verdadera y cristiana humildad [1570], página 235 vuelta).
   
     <<Creyera que su espíritu hermosea/ vuestros miembros y os rige pluma y mano,/ a no errar la opinión pitagorea>> (Jerónimo Paulo de Manzanares, Estilo y formulario de cartas familiares, según el gobierno de prelados y señores temporales [1600], tercetos al autor –al comienzo del libro-. También hallamos el vocablo en la edición de 1607).

     <<Y, navegando de allí a aquellas partes de Italia, adonde era célebre y famoso el nombre de los pitagoreos, comprehendió facilísimamente todo lo que entonces florecía de la itálica filosofía…>> (Antonio Rois y Rozas, traducción de La Ciudad de Dios, de san Agustín [1614], página 207, columna 1. En la edición de 1676 el vocablo se halla en la página 156, columna 1).

     <<¿Cómo contrae el alma el pecado original? Ella es espíritu y sale pura de la formación de Dios, sin proceder de la de Adán ni su semilla, como el cuerpo, ni venir a él en pena de pecados cometidos en el cielo, como pensó algún gran doctor —más pitagoreo en esto que platónico—…>> (Esteban de Aguilar y Zúñiga, Estatua y árbol con voz política, canónica y soñada [1661], página 4 vuelta, columna 1).

     <<Y parecerale a algún semifilósofo que Platón era ignorante, pues no era posible nacer bruto y ser hombre —siendo tan diversas las esencias—, o que aprobó las transmigraciones pitagoreas, que en cuerpos de brutos encerraban almas de razón>> (ibidem, página 250 vuelta, columna 1).



                                                                          Fuentes:

     Diccionario y fichero de la RAE (fechas de consulta: 21 y 22 de noviembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: las mismas).



 

jueves, 16 de noviembre de 2017

OBVENIR



Obvenir: ocurrir, ofrecerse, tocar en suerte



     El verbo obvenir, de origen latino, no se halla en el DLE. Significa ‘ofrecerse, presentarse al encuentro, acaecer, tocar o caber en suerte’.

     Tuvo algo de uso en la época clásica, como lo demuestran las siguientes citas:

     <<Estos tres deben ser expulsos por el deslustre que puede obvenir a esta materia con el juicio que dellos quiera hacer la ignorancia>> (Miguel Pérez de Mendoza y Quijada, Resumen de la verdadera destreza de las armas [1675], páginas 22 vuelta y 23).

     <<Susténtase este hospital, precisamente, de limosnas gratuitas, sin tener de asiento más renta que la que administra el corral y patio de el teatro en que se representan las comedias –por cuya causa las hay tan frecuentemente en Cádiz-, corriendo por solicitud y diligencia de los religiosos el mantenerlas, de cuyo ingreso es crecida la renta que obviene al hospital>> (Jerónimo de la Concepción, Emporio de el orbe: Cádiz ilustrada [1690], página 629).

     <<¿Por qué, pues, no podré traspasar el derecho que me puede obvenir a pagar mi deuda con el precio de la satisfacción que otro me aplicare después de mi muerte a que sirva por compensación del débito que tienen las almas, y no del mío, a trueco de aumentar el mérito con el ejercicio de un acto de caridad tan excelente?>> (Pedro de Moncada, Declamación católica por las benditas almas del Purgatorio [1692], página 430, columna 1).

     Todavía hoy se oye, aunque muy poco.



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 16 de noviembre de 2017).

 



domingo, 12 de noviembre de 2017

DISONORO


Disonoro es adjetivo castizo. Significa lo mismo que disonante


     El adjetivo disonoro, procedente del latín, significa ‘disonante, discorde’. Es lo contrario de sonoro.

     No se halla en el DLE; aunque en la época clásica tuvo algo de uso, como vemos en el escritor sardo José Zatrilla y Vico, cuya lengua de producción literaria fue el español:

     <<Seguíase a esta máscara otra vestida de pieles y ceñida de cencerros, que hacían disonora música a la dama (que no siempre suelen ser muy jocosas las músicas). Este se me antojó que sería D. Juan de Rojas, y no lo erré, porque, como es tan amigo de enamorar a lo pastoril, siempre se muere por aldeanas. Se precia de gran músico y canta él solo a muchas voces; pero, como estas son de cencerros, salen tan desconcertadas que todos huyen dél como del diablo…>> (Engaños y desengaños del profano amor, parte II [1688], página 369. En la edición de 1737 hallamos el vocablo en la página 318. La de 1756 lo tiene en la página 316).


     Hoy en día casi no se oye.



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 12 de noviembre de 2017).




miércoles, 8 de noviembre de 2017

MOMENTOSO


Momentoso significa 'importante, sustancial'


     Momentoso es adjetivo, procedente del latín, que significa ‘importante, sustancial’.

      No está en el DLE; pero se comenzó a usar en la época clásica, como vemos en la obra Armas contra la fortuna, de Antonio Pérez Ramírez [1698]:

      <<¡Pues qué! —dirá alguno—. ¿Se han de eligir aquellos pasatiempos que no confrontan con la realidad? Parece que sí, porque esta se reserva para las cosas momentosas y no se ha de emplear sino con medianía en las poco importantes –que lo son, ordinariamente, las diversiones-...>> (página 422).

      Se siguió usando en el siglo XVIII, pasado ya el tiempo de esplendor de la lengua:

      <<… aunque en las ventas de campos, casas y otras que son momentosas o importan cantidades grandes -para cuya seguridad se acostumbra pedir fiador o prenda- sea verdadera la sentencia que dice que se haga saber al comprador el motivo por que se le vende la cosa…>> (Hermenegildo Vilaplana, Centinela dogmático-moral con oportunos avisos al confesor y penitente, tomo I [1767], página 104).

      <<Para las momentosas cuestiones e importantes tienen en nuestros teólogos españoles gran copia de autores profundos…>> (Real provisión del Consejo que comprehende el plan de estudios que ha de observar la Universidad de Alcalá de Henares [1772], página 86).

      <<… porque, reconciliados los pueblos y convenidos los reyes en un mismo sentimiento, pueden dedicar a Dios, a su culto y servicio el tiempo que consumían en las dificultades momentosas que los pusieron en arma…>> (Jacobo Blanco, Sermón panegírico [1783], página 20).

      En América todavía se oye algo.



     Citas sacadas de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 8 de noviembre de 2017).



jueves, 2 de noviembre de 2017

FABRICATORIO

Fabricatorio es adjetivo castizo, aunque muy poco usado.



     El adjetivo fabricatorio (‘perteneciente o relativo a la fabricación, construcción o creación’), de origen latino, falta en el DLE; aunque es vocablo castizo, como acreditan las siguientes citas de autores de la época clásica:

      <<… que, aunque sean estos muy deleitosos y soberbios edificios en lo que toca al arte fabricatoria y curiosidad, en hermosura y grandeza se confieren con esta real casa del Viso…>> (El conde Trivulcio, caballerizo mayor de la emperatriz, pidió al excelentísimo marqués de Santa Cruz su retrato y armas por orden de la majestad del emperador Rodolfo II […] y a esta ocasión se hizo el presente elogio o comentario [1586]. El mismo texto se halla publicado, en forma de apéndice, en el Comentario, en breve compendio, de disciplina militar, de Cristóbal Mosquera de Figueroa [1596]).

      <<… ¡con cuánta más razón no debemos admitir sino a Dios por autor de las naturalezas, que es el que ni hace cosa de otra materia sino de la que Él hizo ni tiene otros obreros sino los que Él crio; y, si retirase su potencia fabricatoria de las cosas, por decirlo así, no tendrán más ser que el que tuvieron antes que no fuesen!>> (Antonio Rois y Rozas, traducción de La Ciudad de Dios, de san Agustín [1614], página 340, columna 2. En la edición de 1676 se halla en la página 266, columna 2).



      Hoy día casi no se usa.


 
     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 2 de noviembre de 2017).





viernes, 27 de octubre de 2017

EL TERROR


     Con el paso del tiempo, hemos acabado haciendo tan nuestra esa mascarada que recibe el nombre de Halloween que parece ya tradición hispánica de toda la vida. ¡Cualquier cosa, por rara o extravagante que sea, a fuerza de repetirse y tolerarse, se vuelve normal!



      Halloween picture



     Pero, si tanto nos gusta la fiestecilla de marras, habremos de usar, por lo menos, el idioma español para todo lo relacionado con ella -de la misma manera que hacemos con cualquier otra fiesta o celebración-. Así, podríamos comenzar llamándola, como en América, Noche de Brujas o Noche de Muertos; y, en el caso de que tan imprescindible se considerara tomar el espantoso voquible anglosajón, en lugar de decir Jálogüin, podríamos convertirlo en agudo –Jalogüín- (a imagen y semejanza de otras voces inglesas adaptadas, como bumerán y travelín), lo que lo hace más agradable al oído, y permite, por analogía con los nombres de otras fiestas, que pueda usarse también en plural.

     Porque lo de no sustituir las voces extranjeras –sobre todo, las inglesas- por vocablos españoles acarrea que cada vez barbaricemos más nuestro idioma; y lo vemos, precisamente, en estas fechas, en las que todo lo tocante al Jalogüín se pone en inglés. Así, en una tienda que vende golosinas, en lugar de al truco o trato, sin rubor, invitan a jugar al trick-or-treat; se anuncian shows de magia; se venden disfraces de clowns terroríficos y de zombies; se hace make-up con falsos scabs, fake blood y blood paste; y colocan en un gran centro comercial una cosa llamada casa del terror –dicen que para entretener a los niños- con todos los letreros en inglés:

         Do not enter.

         Village Cemetery.

         Zombie shelter.

         The dead are rising.

         Danger! Beware of zombies!

     Hasta el adjetivo feliz ha desaparecido en estas fechas; lo que hallamos escrito en todos los escaparates es Happy Halloween.


     La anglicanización da miedo.





miércoles, 18 de octubre de 2017

IMPLETIVO

Impletivo procede del latín implere ('cumplir').




     El adjetivo impletivo no se halla en el DLE, aunque tiene algo de uso.

     Tal vocablo procede del latín moderno impletivus, -a, -um (del verbo implere, que significa ‘llenar, saciar, hinchar, satisfacer, ejecutar, cumplir’).

     Nuestros escritores clásicos lo emplearon con el sentido de 'que da cumplimiento a algo', como vemos en estos ejemplos:

     <<… porque el rezo hecho sin uso de razón no es  ni se dice oración impletiva del precepto…>> (Cristóbal de Aguirre, Difiniciones morales muy útiles y provechosas para curas, confesores y penitentes [1665], página 303. En la edición de 1674 se halla en la página 288. En la edición de 1696 está en la página 278).

     <<Y no es de menos fuerza en esta materia la consonancia que hace el que en la Iglesia Católica se celebre y rece de la circuncisión de Cristo, señor nuestro, para que, asimismo, sea congruo y decente celebrarse con rezo particular de su sagrado bautismo -por ser aquel figura de este, y la circuncisión en la ley mosaica se tenía en lugar de bautismo-. De la circuncisión dijo santo Tomás se celebra y reza por ser impletivo de la ley antigua, luego conveniente y decente cosa será celebrarse con especial rezo este bautismo tan soberano, pues en él empieza la nueva ley de gracia…>> (Gabriel de Aranda, Vida del siervo de Dios, ejemplar de sacerdotes, el venerable padre Fernando de Contreras [1692], página 1052).



     Citas sacadas de libros de dominio público de MINERVA -Universidad de Santiago de Compostela- y GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 18 de octubre de 2017).


 

jueves, 12 de octubre de 2017

DESMIEMBRO

Desmiembro o desmembración.


     En el DLE hallamos los sustantivos desmembración, desmembradura y desmembramiento; pero no desmiembro, que tiene algo de uso –sobre todo, en América-.

     Tal sustantivo procede del español clásico, como vemos en las siguientes citas:

     <<Embarcado, pues, en galeras, que, el Betis arriba –émulo, y más si se enoja, de extendidos mares-, habían llegado a ser árbitras del vistoso desmiembro de aquella antigua población, fue corriendo las riberas españolas, fronterizas del África, insigne, siglos atrás, en religión, letras y armas>> (Cristóbal Suárez de Figueroa, Varias noticias importantes a la humana comunicación [1621], página 244)

     <<… porque, viendo el pretor la alteración de su pueblo y la animosa constancia de los confesores de Cristo, fulminó contra ellos sentencia de muerte. Redújose esta al ejercicio de varios y desapiadados tormentos, potros, azotes, piedras, desmiembros; y, escapando de todos, aunque lastimosamente heridos, con vida, derribó finalmente sus cabezas el cuchillo de un verdugo…>> (Jerónimo de la Concepción, Emporio del orbe: Cádiz ilustrada [1690], página 176).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 12 de octubre de 2017).




jueves, 5 de octubre de 2017

REFRENACIÓN

Refrenación es lo mismo que refrenamiento.

 

     La Academia no incluye en su diccionario actual el sustantivo refrenación (‘refrenamiento’), aunque sí lo hizo en los de 1803, 1817 y 1822.

     Tal vocablo fue usado por los escritores clásicos y todavía se oye algo –sobre todo, en América-:

     <<… y, con la templanza, la que él ha de tener en la moderación de los manjares y en la refrenación de su ira y malas inclinaciones…>> (Pedro Sánchez, Triángulo de las tres virtudes teológicas [1595], página 147).

     <<… por aquel ceñir se significaba la refrenación del torpe deleite…>> (Baltasar Pacheco, Espejo de sacerdotes y de todos los ministros de la jerarquía eclesiástica [1611], página 115 vuelta).

     <<… diciendo cómo, juntamente con la limpieza significada por la loción de los pies, se ha de disponer el comunicante por actos de ferviente deseo, refrenación de sentidos y, en especial, de lengua…>> (Juan Francisco de Villava, Empresas espirituales y morales [1613], página 56).

     <<Es el ayuno abstinencia en los manjares y, principalmente, de las cosas de carne para refrenación de la carnal concupiscencia…>> (Martín de la Vera, Instrucción de eclesiásticos [1630], página 35, columna 2).



                                                                             Fuentes:

     FicheroNTLLE de la RAE (fecha de consulta: 5 de octubre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




domingo, 1 de octubre de 2017

TEMEROSIDAD

Temerosidad: propensión a sentir temor


     El sustantivo temerosidad (‘propensión a sentir temor’) no se halla en el DLE, aunque tiene cierto uso –sobre todo, en América-.

     La Academia no ignora el vocablo. Así, en su fichero recoge algunos ejemplos.

     Por otra parte, en la Red hallamos la siguiente cita del escritor clásico Esteban Pujasol:

     <<Las cejas no muy pobladas de pelos ni espesas: significa temerosidad y flaqueza de ánimo, y que será mal preciado y sucio en sus cosas>> (El Sol solo y para todos Sol [1637], página 23).


                                                                      Fuentes:

     Fichero General de la Real Academia Española (fecha de consulta: 1 de octubre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

jueves, 21 de septiembre de 2017

ACAMPEAR


Se puede decir acampear y acampar.


     El verbo acampear (‘acampar’) no se halla en el diccionario que publica la Academia, aunque sí lo recogían algunos diccionarios antiguos: el de Oudin, el de Vittori, el de Stevens, el de Castro y Rossi…

    Se usó en la época clásica, como acreditan las siguientes citas que hallamos en la Red:

    <<… y el ejército se pudo acampear y alojar en sus puestos>> (Antonio Carnero, Historia de las guerras civiles que ha habido en los Estados de Flandes desde el año 1559 hasta el de 1609 [1625], página 269, columna 2).

    <<Fueron en esto conformes todos, pero no en la elección del lugar y sitio en que se debían de acampear>> (ibídem, página 270, columna 2).

    <<El mismo año, en 19 de octubre, cerca de Osenbach, donde estaba acampeado el ejército imperial, hizo con solemnidad la ceremonia de conferirle la orden…>> (Esteban Casellas, Doce frutos de la muy antigua y ilustre casa de Bournonville [1680], página 222).

    <<Halló en Sinsheim maltratados al duque de Lorena y al general Caprara, recogió las tropas y quiso acampearse sobre el Necker, a Ladenburg…>> (ibídem, página 223).

    En algunos sitios aún se oye hoy día.


                                                                               Fuentes:

    FicheroNTLLE de la Real Academia Española (fechas de consulta: 20 y 21 de septiembre de 2017).

    Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: las mismas).





viernes, 15 de septiembre de 2017

VIOLAMIENTO



Violamiento es voz arcaica que aún se oye en América.



     El sustantivo violamiento (‘violación, quebrantamiento’) no se halla en el DLE, aunque la Academia conoce el vocablo, ya que en su fichero recoge algunas citas -de los fueros de Béjar, Plasencia y Sepúlveda- que acreditan que se usó en la Edad Media.

     También tuvo algo de uso en la época clásica:

    <<… siendo de menor consecuencia para un Estado hacer pública la excepción que obliga a faltar a la palabra que dar por regla general de toda la nación el violamiento de la fe pública…>> (Defensa de España contra las calumnias de Francia [1635], páginas 96 y 97).

     <<Quien pudiera desterrar la embriaguez del mundo excusará infinitos vicios que nacen della y evitará muchas guerras, incendios, sacrilegios, robos, violamientos, traiciones, muertes, escándalos, desolaciones y otros innumerables pecados>> (Teatro moral de la vida humana en cien emblemas [1669], página 156). 


     Hoy día solo se oye en América.

  

                                                                               Fuentes:

     Fichero General de la Real Academia Española (fechas de consulta: 14 y 15 de septiembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: las mismas).



 

viernes, 8 de septiembre de 2017

EMBUSTEREAR



Embusterear es verbo antiguo que aún se oye.


     En el DLE no está el verbo embusterear (‘mentir’), aunque la Academia no lo desconoce, ya que en su NTLLE incluye algunos diccionarios antiguos (el de Terreros y Pando, el de Salvá, el de Domínguez y el de Zerolo) que recogen tal vocablo.

     Embusterear también se usaba en la época clásica, como acredita la siguiente cita del escritor Antonio Pérez Ramírez:

     <<Raras veces le falta al envidioso una tacha con que manchar la misma perfección, pretendiendo que lo que es mucho sea nada o sea poco, de donde viene que, por la envidia, embusterean contra el mal visto la falta…>> (Armas contra la fortuna [1698], página 43).

     Todavía se oye –tanto en España como en América-.



                                                                                   Fuentes:


     NTLLE (fecha de consulta: 8 de septiembre de 2017).

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).

 



LOS COLEGIOS DE BABEL



Los anglomaníacos ahora se vuelven defensores del trilingüismo.


     Puede parecer raro que algunos de nuestros gobernantes, tan aficionados a lo anglosajón, hayan dado ahora en que la enseñanza debería ser trilingüe -esto es, en español, inglés y otro idioma extranjero (francés o alemán)-, ya que, hasta hace poco, proclamaban que la lengua de Shakespeare era la única llave que abría las puertas del cielo y que, por tanto, quien en lo futuro quisiera tener un buen trabajo y ser persona de cuenta tendría que anglicanizarse hasta los tuétanos.

     Algún ingenuo cree que tal cosa es una especie de arrepentimiento: el regreso a aquello de <<aprender idiomas>> -no solamente inglés-, que tanto se cacareaba hace tres lustros; pero quien lo ve así supone que nuestros anglomaníacos políticos pueden arrepentirse, lo cual es mucho suponer, máxime porque la anglicanización de la educación española aún se halla lejos del extremo al que sus promotores desean llegar.

     ¿Por qué, entonces, salen con esto del trilingüismo? Por votos, sin duda, ya que, al paso que la anglicanización se extiende, los votantes se acostumbran a ella y dejan de considerarla extraordinaria. Por eso, varios colegios se han puesto a impartir clases, además de en inglés, en otro idioma extranjero; y ni que decir tiene que quienes reciben tales enseñanzas ya comienzan a sentirse los nuevos portadores de las llaves del cielo. Al decir que el trilingüismo debería generalizarse, los políticos pretenden conseguir los votos de la masa a la que antes convencieron de que todo lo bueno de este pícaro mundo se alcanzaba con el globish -masa que ahora tiene la impresión de que eso tampoco basta-.

     Lo que no sabemos es qué se les ocurrirá después a nuestros sagaces dirigentes: no sabemos si también darán en imponer el trilingüismo en las guarderías y las universidades; no sabemos si instarán a los padres a que, además del inglés, traten de usar con sus hijos en casa el francés o el alemán; no sabemos si, tras el trilingüismo, se pasará al cuatrilingüismo; tampoco sabemos cómo, a pesar de tanto desbarajuste, se asegurará el buen dominio del español.
     Pero barruntamos que, como una de esas lenguas que se quiere emplear para la enseñanza es la de Goethe, dejaremos de oír que <<en Alemania todos hablan inglés>>.



viernes, 1 de septiembre de 2017

OBJURGACIÓN



Objurgación o reprensión.


     La voz objurgación procede del latín y significa ‘reprensión’. No se halla en el DLE, aunque es castiza, como acreditan los escritores de la época clásica.

     El CORDE de la Academia ofrece la siguiente cita de Bartolomé Jiménez Patón (Elocuencia española en arte [1604 - 1621]):

     <<Para la cláusula final se ha de advertir que no acaba bien en vocablo de una sílaba si no es en interrogaciones o vehementes objurgaciones (digo reprehensiones)>>.

     Hallamos también la palabra en la aprobación que dio el Santo Oficio para la publicación de la obra de Alonso Pérez Segunda adición a los ocho libros de la segunda parte de la <<Diana>>, de Jorge de Montemayor [1564]:

     <<Desta manera se defiende sant Jerónimo de la objurgación del famoso varón Magno, orador romano, en una epístola que le escribe: que lícitamente y sin reprehensión podía leer libros de los gentiles aprovechándose de lo bueno dellos…>>.

     Y también la hallamos en estas citas:

     <<… ni la querella y objurgación de su hermana ni la honra de su casa y familia ni su propria afrenta y mala vida la pudieron ablandar…>> (Andrés Gil, traducción de la Escala espiritual, de san Roberto Belarmino [1619], página 144).

     <<La mayor prueba de una integridad de ánimo es en la constancia y valor para las resoluciones, siendo estas según ley y justicia; y, así, la constancia se difine por la estabilidad. Refiérelo Langio con estas palabras: “Constantia est stabilitas firma animi in proposito perseverans”. Donde esta más campea es en la objurgación y castigo de los poderosos sin temor de su poder ni de sus fuerzas…>> (Baltasar Oliver, Méritos, virtud e integridad del excelentísimo señor D. F. Juan Tomás de Rocaberti [1695], página 16).

     El vocablo tiene todavía algo de uso en América.



                                                                              Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 1 de septiembre de 2017].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





domingo, 27 de agosto de 2017

PIRAMIDADO


Piramidado o piramidal


     El diccionario manual de la Academia incluyó en 1985 y 1989 el adjetivo piramidado ('que presenta forma de pirámide'); el usual, por el contrario, no trae tal adjetivo, aunque recientemente ha admitido apiramidado, muy similar.

     Comoquiera que en inglés se dice pyramidated, algunos quizás echen piramidado a anglicismo, aunque, en realidad, hace mucho tiempo que se usa en nuestra lengua, como corrobora la siguiente cita de la obra de Antonio de Trujillo Varones heroicos en virtud y santidad que, desde el año de mil seiscientos y cincuenta y dos hasta el de noventa y uno, ha producido la santa provincia de San Gabriel de los Descalzos y más estrecha observancia de nuestro seráfico padre san Francisco [1693]:

     <<… lo que la hizo fue el traer la capilla piramidada sin luna ni otra cosa de adorno, como hoy le usan los padres capuchinos; y, según dicen nuestros autores, de haber visto pasar a Roma nuestros fundadores, le nacieron los deseos al venerable fray Mateo de Vaso de vestir aquel hábito. La pintura que hace este cronista es propia de los religiosos de la provincia de La Piedad, en Portugal, que hoy traen la capilla de la forma que él dice, pero no es esa aquella con que comenzó la congregación, porque es totalmente distinta, como ni la que traen las provincias descalzas, porque, aunque en alguna o en las más, sea piramidada alguna cosa, no es tanto como entonces…>> (página 248, columna 2).



                                                                         Fuentes:

Fichero, DLE y NTLLE de la RAE (fechas de consulta y enlace: 26 y 27 de agosto de 2017).

Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: las mismas).



miércoles, 23 de agosto de 2017

HACER DIVORCIO


hacer divorcio de, hacer divorcio con



     En algunas partes se dice, en vez de divorciarse de –que es lo más común-, hacer divorcio de o con, lo cual siempre se ha estilado en nuestra lengua, como acreditan las siguientes citas de escritores clásicos:

     <<Egica, en el principio de su reino, hizo divorcio de su mujer Cixilone…>> (Francisco de Pisa, primera parte de la Descripción de la imperial ciudad de Toledo y historia de sus antigüedades [1605], página 116 vuelta, columna 2. En la edición de 1617 está en la misma página).

     <<También en este tiempo casó César con Pompeya, hija de Quinto Pompeyo y nieta de Sila, con quien después hizo divorcio…>> (Juan Enríquez de Zúñiga, Historia de la vida del primer César [1633], página 24).

     <<Esta felicidad había alcanzado Augustino, cuya ánima hizo divorcio con todo lo tocante a cosas del mundo>> (Pedro del Campo, parte primera de la Historia general de los ermitaños de la Orden de Nuestro Padre San Augustín [1640], página 451, columna 1).

     <<De lo dicho se sigue que puede el consorte inocente hacer divorcio del adúltero por su propia autoridad…>> (Pedro Galindo, primera parte del Directorio de penitentes y práctica de una buena y prudente confesión [1682], página 426).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 22 y 23 de agosto de 2017).




sábado, 19 de agosto de 2017

COLOCUCIÓN


Colocución o coloquio



     En el DLE hallamos los vocablos de origen latino colocutor y coloquio, pero no colocución, que significa ‘conversación, diálogo’ y que tuvo algo de uso en la época clásica.

     Así, Pedro Aznar Cardona la emplea en su obra Expulsión justificada de los moriscos españoles [1612]:

     <<… de unión amigable, de comunicación de poderíos, de amistades íntimas, de verdadera fidelidad, de correspondencias amorosas, de colocución más ordinaria, de visitas más frecuentes, de paces más asentadas…>> (página 152).

     También la emplea varias veces el jurista Nicolás Fernández de Castro en su Portugal convencida [1648]:

    <<Quieren calificar estos sueños por divinos y beatificar la ley de Lamego, como la interpretan, con la maravillosa aparición y colocución del crucifijo a su primer rey, don Alonso; y, por si en esta se pusiere duda, canonizarla con una profecía…>> (página 500).

     <<No dejan estos efetos en los corazones puros las visitas y colocuciones de Dios>> (página 599).


     Hoy día apenas se oye.



                                                                                Fuentes:


NTLLE de la RAE (fecha de consulta: 19 de agosto de 2017).

Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




martes, 15 de agosto de 2017

CRÉPITO


crepitación o crépito



     Según la Academia, al verbo crepitar le corresponde el sustantivo crepitación.

     No hallamos en el DLE crépito (del latín crepitus -us), a pesar de que se oye a veces –sobre todo, en América- y de que tuvo también uso en la época clásica, como prueban las citas siguientes:

     <<… aquel estallido y ruido y estruendo se llama crépito; y, por ser los ya viejos muy quejillosos y gruñidores –que con sus necesidades y descontentos andan voceando-, son llamados decrépitos…>> (Juan de Pineda, Diálogos familiares de agricultura cristiana [1589], página 80 vuelta, columna 2).

     <<Plinio dice que era uno como crépito o estallido…>> (José Antonio González de Salas, Nueva idea de la tragedia antigua [1633], página 178).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 14 y 15 de agosto de 2017).


jueves, 10 de agosto de 2017

DESFOGACIÓN


Desfogue o desfogación.


     En el DLE hallamos el sustantivo desfogue, pero no desfogación –que tiene cierto uso en América-.

     Es vocablo castizo, nacido en la época clásica, como prueban las siguientes citas:

     <<… y que la vida eterna consiste en el uso de las cosas naturales en perfección como en la desfogación de el apetito…>> (Francisco de Olivares Murillo, traducción de La vida de los monarcas otomanos, de Giovanni Sagredo [1684], página 3, columna 1).

     <<… porque, cuando la demasiada ojeriza atiza a la ejecutiva venganza, con todo su poder sirve el vengativo a su enojo; tan sobresaliente es la indulgencia a la ira que no hay cosa que no emplee en su desfogación…>> (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 574).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 10 de agosto de 2017).





lunes, 7 de agosto de 2017

FRONDÍFERO



Frondífero es adjetivo castizo, aunque no se halla en el DLE


 
     En el DLE falta el adjetivo frondífero, cuyo significado es ‘que tiene, da o produce hojas’.

     Algunos diccionarios distintos del de la Academia lo incluyen, ya que procede del latín y se usa en nuestro idioma desde la época clásica.

     Así, el escritor Juan de Mora lo empleó en su obra Enigma numérico predicable [1678]:

     <<… han ofrecido en anagramas misteriosas siete frondíferas coronas con que ilustrar la majestad religiosa del jardín floresciente de Domingo…>> (página 102).

     En la edición de 1682 está en la misma página.


     También se halla dicho adjetivo en la traducción de la Eneida, de Virgilio, hecha por Juan Francisco de Enciso Monzón [1698]:

     <<Cuando remite el ímpetu furioso/ el mar, y en las frondíferas clausuras/ de cuantos troncos da la selva amena/ ni Bóreas brama ni Aquilón resuena>> (página 78, columna 2).



                                                                            Fuentes:

      Fichero y NTLLE de la RAE (fecha de consulta: 7 de agosto de 2017).

      Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).



 

miércoles, 2 de agosto de 2017

ENNUBLECER



Anublar, nublar o ennublecer


      En América, además de los verbos nublar y anublar, suele oírse ennublecer –principalmente, con el sentido figurado de ‘menoscabar la fama, ofuscar, turbar’-.

      No se halla en el DLE, aunque es vocablo castizo, como acredita el escritor clásico Antonio Pérez Ramírez, quien lo usa un par de veces en su obra Armas contra la fortuna [1698]:

      <<De ti arroja los gozos,/ los temores consume,/ los dolores despide,/ de la esperanza huye./ La mente se ennublece/ y a prisión se reduce/ si, de estos dominada/ afectos, se perturbe>> (página 380).

      <<Otros se afligen por la bajeza de los bienes de naturaleza o fortuna; la obscuridad de los progenitores a muchos les engendra dolor, como si las propias virtudes no pudieran suplir a las ajenas hazañas. Más blasón es comenzar por sí a esclarecerse que depender de los ajenos hechos para la aceptación, demás que el bajo nacimiento es en muchos óbice de la altivez, cuando otros muchos, con esta y la viciosidad, ennublecen a los que les ennoblecen…>> (página 494).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 2 de agosto de 2017).




jueves, 27 de julio de 2017

INTERPUNCIÓN



Interpunción no es anglicismo, sino vocablo castizo.


     El sustantivo interpunción (que es el nombre que reciben los símbolos, marcas o signos de puntuación que se ponen dentro de un trozo de texto para separar sílabas, palabras u oraciones) no se halla en el DLE, pero tiene mucho uso –sobre todo, en el campo de la epigrafía-.

     Aunque en inglés se dice interpunction, el vocablo no se puede echar a anglicismo porque pertenece a nuestro idioma desde la época clásica. Vemos un ejemplo de su uso en la obra Portugal convencida, de Nicolás Fernández de Castro [1648]:

     <<Porque afeita a su modo el texto, quitando y poniendo puntillos y anteponiendo las comas, como que diga así: “El padre, si tuviere el reino cuando hubiere muerto el hijo, téngale después el nieto; y después, los hijos de los hijos para siempre jamás”. Pero conocerá la fealtad que se esconde debajo deste emplasto cualquiera atención moderada, porque, ultra de que Antonio Brandao (autor o promovedor de la patraña de las Cortes de Lamego), cuando llegó a este lugar, le leyó y apuntó como hemos dicho, dándole la explicación y interpunción que después ha placido a sus portugueses y que siempre obsta la cláusula siguiente, que después del primogénito llama al segundogénito, ¿quién hay, pues, tan ciego que no vea que la trova del Velasco con que enmienda y remienda el texto es un retruécano (o, hablando en castellano menos puro, acaso porque vino del Algarbe el uso destos circunloquios que no dicen nada) una algarabía y jerigonza?>> (página 330).

     Usa también el término varias veces José de Moret en sus Congresiones apologéticas sobre la verdad de las <<Investigaciones históricas de las antigüedades del reino de Navarra>> [1678].

      <<Y su traducción lo arguye de manifiesto, pues lo traduce así: “para aprender la gramática oyó a Pedro Pisano, diácono -y luego, con interpunción de dos puntos-: ya viejo, en las demás ciencias oyó a Albino, que tenía por sobrenombre Alcuino, que también era diácono y natural de Bretaña…” >> (página 44).

     <<… si quisiera poner en esa misma segunda clase a Álava, Vizcaya, Aragón y las demás, corriera mencionándolas con la misma cláusula y debajo del mismo verbo “populantur”. No lo hace, sino que entra con interpunción y nueva cláusula y con partícula causal, dando razón de la distinción que hacía…>> (página 104).

      <<Y, para colorear estas imposturas, truncada cuidadosamente en ambas partes la partícula causal “namque” con que D. Sebastián daba razón de la distinta clase que entraba a hacer de Álava y las demás provincias, atravesada una maligna interpunción en medio de la cláusula que corría, y con ella derramadas tinieblas a la luz clara del texto de D. Sebastián y nuestra traducción…>> (página 111).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 25 y 27 de agosto de 2017).



jueves, 20 de julio de 2017

ESPLENDORIZAR



Esplendorizar es hacer resplandecer.



     El verbo esplendorizar significa ‘hacer resplandecer, dar lustre y brillo’.

      La Academia, aunque no lo incluye en el DLE, ofrece dos citas que acreditan su casticidad. Ambas están sacadas de El discreto [1646], del escritor clásico Baltasar Gracián:

      <<Rey es de los montes el celebrado Olimpo, no porque se descuella sobre los más erguidos, obligación de la superioridad; no porque se ostenta a todas partes, objeto de imitación, la grandeza; no porque es el primero que esplendorizan los solares rayos, centro del lucimiento, la majestad…>>

      <<Esta es, ¡oh, cultísimo realce del varón discreto!, tu esplendorizada prosapia>>.

      La primera de estas citas se halla también, copiada, en la censura de la obra Sermón fúnebre en las exequias de la serenísima señora doña Mariana de Austria, de Diego García [1697].

      Y en Armas contra la fortuna, de Antonio Pérez Ramírez [1698], leemos dos ejemplos más:

     <<… todos los días se nos ofrece a los ojos este esplendorizante planeta, que preside, como rey, en la república de los astros; bien que, para franquearles sus esplendores, para moderar esta interior bulla y tabaola de afectos, nos dio Dios por gobernadora a la razón…>> (página 134).

      <<Son también provecho de las comunidades las bajas ocupaciones; y, aunque la errada aceptación de los hombres las obscurezca, el buen manejo las esplendoriza…>> (página 180).

      No se ha dejado de usar desde la época clásica.
 


                                                                        Fuentes:

      REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 20 de julio de 2017].

      Fichero y NTLLE de la RAE (fecha de la consulta, la misma).

      Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).





martes, 18 de julio de 2017

MALÉDICO


Malédico o maldiciente


     Malédico es adjetivo de origen latino que significa lo mismo que 'maldiciente'.

      En el DLE falta tal vocablo, aunque la Academia lo conoce, ya que en su CORDE ofrece la siguiente cita del escritor clásico Alonso López Pinciano:

      <<Será, pues, la sátyra vn razonamiento malédico y mordaz hecho para reprehender los vicios de los hombres>> (Filosofía antigua poética [1596]).


          Y más citas se pueden hallar en los libros antiguos:

      <<Los hombres malédicos, que hablan en daño de sus prójimos, que juran y perjuran el nombre de Dios…>> (Bartolomé de Carranza, Comentarios sobre el catecismo cristiano [1558], página 115 vuelta).
 
     <<… hácese el cuerdo a la parte del malédico, aprueba sus tachas –que esto suele ser la mejor ganzúa para extraer todas las entrañas del maldiciente-…>> (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 47).

     <<… y con el arrimo de la autoridad que citan son demasiadamente malédicos en lo que dicen: con la ocasión de haber oído una, enredan hasta ciento, y el remate de su murmuración es la aseveración del irrefragable testimonio “el señor D. fulano lo dijo”…>> (ibídem, página 76).


     Hoy en día aún se oye.



                                                                     Fuentes:

     REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [Fecha de la consulta: 18 de julio de 2017].

     Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).