sábado, 19 de agosto de 2017

COLOCUCIÓN


Colocución o coloquio



     En el DLE hallamos los vocablos de origen latino colocutor y coloquio, pero no colocución, que significa ‘conversación, diálogo’ y que tuvo algo de uso en la época clásica.

     Así, Pedro Aznar Cardona la emplea en su obra Expulsión justificada de los moriscos españoles [1612]:

     <<… de unión amigable, de comunicación de poderíos, de amistades íntimas, de verdadera fidelidad, de correspondencias amorosas, de colocución más ordinaria, de visitas más frecuentes, de paces más asentadas…>> (página 152).

     También la emplea varias veces el jurista Nicolás Fernández de Castro en su Portugal convencida [1648]:

    <<Quieren calificar estos sueños por divinos y beatificar la ley de Lamego, como la interpretan, con la maravillosa aparición y colocución del crucifijo a su primer rey, don Alonso; y, por si en esta se pusiere duda, canonizarla con una profecía…>> (página 500).

     <<No dejan estos efetos en los corazones puros las visitas y colocuciones de Dios>> (página 599).


     Hoy día apenas se oye.



                                                                                Fuentes:


NTLLE de la RAE (fecha de consulta: 19 de agosto de 2017).

Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).




martes, 15 de agosto de 2017

CRÉPITO


crepitación o crépito



     Según la Academia, al verbo crepitar le corresponde el sustantivo crepitación.

     No hallamos en el DLE crépito (del latín crepitus -us), a pesar de que se oye a veces –sobre todo, en América- y de que tuvo también uso en la época clásica, como prueban las citas siguientes:

     <<… aquel estallido y ruido y estruendo se llama crépito; y, por ser los ya viejos muy quejillosos y gruñidores –que con sus necesidades y descontentos andan voceando-, son llamados decrépitos…>> (Juan de Pineda, Diálogos familiares de agricultura cristiana [1589], página 80 vuelta, columna 2).

     <<Plinio dice que era uno como crépito o estallido…>> (José Antonio González de Salas, Nueva idea de la tragedia antigua [1633], página 178).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 14 y 15 de agosto de 2017).


jueves, 10 de agosto de 2017

DESFOGACIÓN


Desfogue o desfogación.


     En el DLE hallamos el sustantivo desfogue, pero no desfogación –que tiene cierto uso en América-.

     Es vocablo castizo, nacido en la época clásica, como prueban las siguientes citas:

     <<… y que la vida eterna consiste en el uso de las cosas naturales en perfección como en la desfogación de el apetito…>> (Francisco de Olivares Murillo, traducción de La vida de los monarcas otomanos, de Giovanni Sagredo [1684], página 3, columna 1).

     <<… porque, cuando la demasiada ojeriza atiza a la ejecutiva venganza, con todo su poder sirve el vengativo a su enojo; tan sobresaliente es la indulgencia a la ira que no hay cosa que no emplee en su desfogación…>> (Antonio Pérez Ramírez, Armas contra la fortuna [1698], página 574).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fechas de consulta y enlace: 10 de agosto de 2017).





lunes, 7 de agosto de 2017

FRONDÍFERO



Frondífero es adjetivo castizo, aunque no se halla en el DLE


 
     En el DLE falta el adjetivo frondífero, cuyo significado es ‘que tiene, da o produce hojas’.

     Algunos diccionarios distintos del de la Academia lo incluyen, ya que procede del latín y se usa en nuestro idioma desde la época clásica.

     Así, el escritor Juan de Mora lo empleó en su obra Enigma numérico predicable [1678]:

     <<… han ofrecido en anagramas misteriosas siete frondíferas coronas con que ilustrar la majestad religiosa del jardín floresciente de Domingo…>> (página 102).

     En la edición de 1682 está en la misma página.


     También se halla dicho adjetivo en la traducción de la Eneida, de Virgilio, hecha por Juan Francisco de Enciso Monzón [1698]:

     <<Cuando remite el ímpetu furioso/ el mar, y en las frondíferas clausuras/ de cuantos troncos da la selva amena/ ni Bóreas brama ni Aquilón resuena>> (página 78, columna 2).



                                                                            Fuentes:

      Fichero y NTLLE de la RAE (fecha de consulta: 7 de agosto de 2017).

      Libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: la misma).



 

miércoles, 2 de agosto de 2017

ENNUBLECER



Anublar, nublar o ennublecer


      En América, además de los verbos nublar y anublar, suele oírse ennublecer –principalmente, con el sentido figurado de ‘menoscabar la fama, ofuscar, turbar’-.

      No se halla en el DLE, aunque es vocablo castizo, como acredita el escritor clásico Antonio Pérez Ramírez, quien lo usa un par de veces en su obra Armas contra la fortuna [1698]:

      <<De ti arroja los gozos,/ los temores consume,/ los dolores despide,/ de la esperanza huye./ La mente se ennublece/ y a prisión se reduce/ si, de estos dominada/ afectos, se perturbe>> (página 380).

      <<Otros se afligen por la bajeza de los bienes de naturaleza o fortuna; la obscuridad de los progenitores a muchos les engendra dolor, como si las propias virtudes no pudieran suplir a las ajenas hazañas. Más blasón es comenzar por sí a esclarecerse que depender de los ajenos hechos para la aceptación, demás que el bajo nacimiento es en muchos óbice de la altivez, cuando otros muchos, con esta y la viciosidad, ennublecen a los que les ennoblecen…>> (página 494).



     Textos sacados de libros de dominio público de GOOGLE BOOKS (fecha de consulta y enlace: 2 de agosto de 2017).